Estás en casa, con cobertura de siempre, y de repente tu móvil marca «Sin servicio» o «Solo emergencias». No es una avería: puede que alguien haya conseguido un duplicado de tu tarjeta SIM.
Cómo funciona
El delincuente se hace pasar por ti ante tu operador —con datos obtenidos antes, a menudo por un SMS o una llamada falsa— y consigue que le activen una SIM con tu número. Desde ese momento, los SMS de verificación del banco le llegan a él. Con tus claves y esos códigos puede hacer transferencias o entrar en tus cuentas. INCIBE lo describe como un fraude que permite tomar el control de banca online, correo y redes sociales.
Señales de alarma
- Pérdida repentina de línea sin motivo aparente, sobre todo si dura más de unos minutos.
- Avisos de que se ha cambiado la contraseña o el correo de alguna cuenta.
- Días antes, mensajes o llamadas pidiendo datos personales o bancarios.
Qué hacer de inmediato
- Llama a tu operador desde otro teléfono y pregunta si se ha emitido un duplicado de tu SIM. Pide bloquearlo.
- Llama a tu banco para bloquear accesos y operaciones.
- Conserva todo: capturas de los avisos, correos de cambio de contraseña, horas exactas en que perdiste la línea.
- Denuncia ante la Policía Nacional o la Guardia Civil.
La prueba que vas a necesitar
En estas reclamaciones suele discutirse quién falló: el banco, el operador o el cliente. La cronología técnica —cuándo se perdió la línea, cuándo llegaron los códigos, desde dónde se hicieron las operaciones— es la clave. El análisis forense de tu teléfono y de los correos y notificaciones recibidos permite reconstruirla con fechas y horas verificables.