Te llega un correo de tu proveedor de siempre. Misma firma, mismo tono, sin faltas de ortografía. Solo cambia una cosa: «hemos cambiado de banco, a partir de ahora paga en esta cuenta». Pagas. Y el dinero nunca llega a tu proveedor.
Qué es el fraude del cambio de cuenta
Es una variante del llamado BEC (Business Email Compromise), uno de los fraudes más habituales en pymes y autónomos. INCIBE lo documenta como un caso real y frecuente: los delincuentes suplantan al proveedor, o acceden a su buzón, y aprovechan una conversación legítima para cambiar el número de cuenta.
Suele hacerse de una de estas formas:
- Con un dominio casi idéntico al del proveedor (una letra cambiada, otra terminación).
- Con un remitente falsificado que muestra la dirección correcta.
- Desde el buzón real del proveedor, si sus credenciales han sido robadas.
Lo que el correo no puede esconder
Cada correo lleva unas cabeceras técnicas que registran por qué servidores pasó, cuándo y desde dónde se envió, y el resultado de los controles SPF, DKIM y DMARC del dominio. Analizándolas se puede determinar si el mensaje vino de verdad del proveedor, de un dominio parecido o de un buzón comprometido. Esa información es clave para la denuncia y para reclamar al banco.
Tres consejos
- Confirma cualquier cambio de cuenta por teléfono, a un número que ya tuvieras, nunca al que venga en el propio correo.
- No reenvíes ni borres el correo sospechoso: reenviarlo altera los datos técnicos que hay que analizar.
- Si ya has pagado, denuncia cuanto antes ante la Policía Nacional o la Guardia Civil, avisa a tu banco y conserva el mensaje original.