Cuando alguien me llama por un caso de acoso, amenazas o una estafa, muchas veces la prueba ya está en peligro. No por mala fe, sino por hacer lo que parece lógico: borrar el chat para no verlo, reenviar el correo a alguien de confianza o llevar el móvil a reparar.
Si estás en peligro, llama al 112. Puedes denunciar ya: el informe pericial se puede aportar después.
Cinco cosas desde el primer minuto
- No borres nada. Ni el chat, ni la aplicación, ni el correo. Tampoco vacíes la papelera ni «limpies» el teléfono.
- No reenvíes ni restaures copias de seguridad. Reenviar un correo o restaurar una copia puede cambiar los datos técnicos que hay que analizar.
- Haz capturas, pero no te quedes solo con ellas. Sirven de apoyo, pero se pueden impugnar. Lo que cuenta es el original en el dispositivo o la cuenta.
- Guarda el dispositivo tal como está. No lo formatees ni lo lleves a reparar sin consultarlo antes.
- Apunta qué pasó y cuándo. Una nota con fechas y quién es quién ahorra tiempo de análisis, y por tanto dinero.
¿Y después?
Con la prueba conservada, un perito puede adquirirla de forma documentada, fijarla con huellas digitales y explicar en un informe qué muestra y qué no. Si tienes dudas sobre tu caso, la primera consulta es gratuita.