Cuando alguien me llama por un caso de acoso, amenazas o una estafa, muchas veces la prueba ya está en peligro. No por mala fe, sino por hacer lo que parece lógico: borrar el chat para no verlo, reenviar el correo a alguien de confianza o llevar el móvil a reparar.

Si estás en peligro, llama al 112. Puedes denunciar ya: el informe pericial se puede aportar después.

Cinco cosas desde el primer minuto

  1. No borres nada. Ni el chat, ni la aplicación, ni el correo. Tampoco vacíes la papelera ni «limpies» el teléfono.
  2. No reenvíes ni restaures copias de seguridad. Reenviar un correo o restaurar una copia puede cambiar los datos técnicos que hay que analizar.
  3. Haz capturas, pero no te quedes solo con ellas. Sirven de apoyo, pero se pueden impugnar. Lo que cuenta es el original en el dispositivo o la cuenta.
  4. Guarda el dispositivo tal como está. No lo formatees ni lo lleves a reparar sin consultarlo antes.
  5. Apunta qué pasó y cuándo. Una nota con fechas y quién es quién ahorra tiempo de análisis, y por tanto dinero.

¿Y después?

Con la prueba conservada, un perito puede adquirirla de forma documentada, fijarla con huellas digitales y explicar en un informe qué muestra y qué no. Si tienes dudas sobre tu caso, la primera consulta es gratuita.